Diagnóstico de la situación financiera del condominio.
Cobro de cuotas mensuales de mantenimiento.
Alianzas con proveedores que resultan en mejores costos y ahorros.
Asesoría legal, fiscal y laboral.
Elaboración y diseño de presupuestos ajustados a las necesidades del condominio.
Emisión de comprobantes con requisitos fiscales para los condóminos.
Supervisión, capacitación y control del personal que labora dentro del condominio.
Pago de servicios generales y a proveedores.
Diseño y seguimiento de un estricto control del programa de mantenimiento.